Hoy observe una película llamada “Aprendiz de caballero”, con base en esa película decidí volver a mi extraña máquina que me permite introducirme a la mente colectiva e individual de las chicas y hacer el siguiente texto literario, titulado “A punto de climax, pero sin estallar”, un escrito a manera de carta/diálogo/discurso/reflexión interna/meditación, etc.
A punto de climax, pero sin estallar
10 de Octubre de 1711
En algún planeta lejano con cielos ténues y aromas livianos
He escrito miles de veces sobre este tema, pero hoy parece que todas las palabras que he realizado en el pasado no han querido decir todo que lo pienso y lo que siento, solo han tratado de liberar un poco el aire de los suspiros que ultimamente rellenan mis pulmones cada vez que lo miro.
No se cuando empezo la historia mi personalidad a veces me traiciona y hace que yo mienta u oculte la verdad, ciertamente un día lo vi a lejos, pasaba como una linda gaviota, volaba sobre si mismo, destellaba por detrás de la luna y enfrente del sol, a mi vida, no se sinceramente cual fue el sentimiento asociado a el, solo se que desde el primer momento hubo algo, no demasiado intenso, no demasiado atractivo, pero algo dentro me insistía a insitir que de sus labios a su persona, yo debía conocer.
Pasaron los días de una sencilla rutina, te observe 2 o 3 veces más, en un periodo de 2 o 3 semanas, es interesante como la rutina va poniendole leña al fuego del amor, y a la vez pareciera ser que me hace aliviar este pesar, es como si el tiempo me distrajera, por momentos me hiciera olvidar que te quiero, por tiempos, hiciera desapercer tu recuerdo.
Un día llegaste a mi, eres de las pocas personas que me hace estar ansiosa de una llegada, sonriente de una mirada, intrigada de tus palabras, ciertamente ese día no ocurrió nada, fuiste tú y no fuiste como tú, esa sencillez natural, que te caracteriza y esa forma de unirte con el tiempo, de decirme: Te quiero, pero no en este momento.
A modo de sueño/imaginación/ensoñación: “No nos conocemos, te miro en la mesa del otro extremo mientras hablas sutilmenete con un grupos de hombres y mujeres, eres todo un caballero, cada una de tus palabras causa admiración y tu tono de voz es una melodía maravillosa, casi hipnótica, de pronto cruzas tu mirada sobre mi, te levantas delicadamente de tu asiento, caminas hacia a mi, me extiendes tu manos señalando que me levante de mi asiento, me dices al oído:
‘Hola, no te conozco, sin embargo me pareces muy bella, si me lo permites, quisiera salir contigo un momento, charlar, tomarte de la mano, y sonreir un rato, no sin antes darte un beso.’
Por instantes micro-mili segundos del tiempo, un desconocido, por instantes un caballero, por segundos un extraño, por pares de segundo un patán, cuando me tomas de la mano porque no respondo y porque mis mejillas se han sonrojado, empiezo a sentirme extraña, no te conozco de nada en mis sueños, en mi realidad, casi no te conozco, me llevas a 20 metros, de la mano, te volteas y me besas…. es solo un sueño…”
No se porque sueño esto, la felicidad no me hace falta, ¿o eso pienso yo?, no me gusta la confusión, pero adoro la idea de sonreir junto a su lado, desequilibrada, confundida, angustiada, mujer, al fin yo, nadie como yo, supongo.
Cada vez que veo tus ojos, cada vez que pronuncias una palabra un grito se ahoga en mis entrañas un impulso de besarte violentamente y estrujarte fuertemente me invade y se va a la vez, no se si es la vida, no se si es la vida colectiva (entiendase sociedad), lo cierto es que contigo me gustaría estar.
Imagino para perder y no perder que tu eres sordo y eres mudo, que no me escuchas y no me hablas, que a nadie podrás contar lo que pretendo, llevarte lejos, ser yo la chica a la que no conoces y salir a unos 20 metros, besarte sin parar, encadenarte y no dejarte respirar, mantenerte vivo a mi lado, mantenerte conmigo asfixiado, llorar junto a ti, hacerte dependiente de mi.
Este camino lentamente va llegando a su fin, camino por la senda que juntos deberíamos recorrer, cuando observo el final, miro a mi lado y es justamente donde tu estas, camino despacio, no tengo el valor, te digo te quiero, no lo digo diciendolo en serio, espero que tu vengas, que tu vengas a mi, que no desvies tu mirada, que la mantengas en mi, que verbalizes tus ansias, que hagas realidad tus deseos, se que me amas, se que por dentro me abrazas, se lo que pasará esperas que acaba el camino y del otro lado regrese besando tus pies.
No tengo el instinto, no tengo el coraje, me acerco a tu cuerpo, me corrompe el misterio, agarro tu mano, la suelto de inmediato, muevo de lado mi cabeza, la giro hacia tu pecho, no hago contacto, no puedo hacer un abrazo, miro tus ojos, observo tus labios, acerco mi boca, retiro mi lengua, hipontizas mis pasos, imagino tu y yo un solo espacio, y salgo corriendo…. no me atrevo…