Carta a la chica que voy a conocer
Ana:
He soñado que mientras observo tu foto, tus ojos cobran vida,
que al oído tus manos me hablan que me han estado esperando,
y que tus labios hoy hechos rosas, me han rogado que abraze lentamente tu figura, y viendo que en tus ojos me reflejo me he roto de pena.
Roto de pena, pero no incomodo de mirarte, incomodo de mirar como yo, te miro suavemente, devoro lentamente tu sonrisa, mientras observo que pasivamente he sido profeta, al vislumbrar en tu sombra tu belleza.
Me debes la vida, me debes tu vida, te debo la mía, hecha cual mis pensamientos, vista así como en mis sueños, a mi lado parecer más viva, de mi mano te conviertes en princesa, que vive y que sueña, cuando de noche soñando también pienso en ti.
Dejandonte de observar, no se si vivo o si sueño, no se si sueño o si muero, se que se mira a tu figura, que se observa tu aliento, se siente tu mirar, se respira un aire de tranquilidad cuando observandote te observo a mi lado.
No se lo que sucede, paralizado desde los huesos, una palabra no puedo pronunciar, detente, ¡hoy veme! estoy aqui, yo, para ti.