Archivo

Entradas Etiquetadas ‘La búsqueda de la vida’

La batalla por la mente

Viernes, 3 de julio de 2009 admin 3 comentarios

Queridos lectores y lectoras,

Este escrito será un escrito diferente a lo que he estado escribiendo hasta ahora, se pretende revelar una verdadera condición del ser, más allá del yo, y con eso, realizar la mayor revelación que uno puede ser y conocer:

¿Quién eres tú?

Una respuesta lógica acorde a ciencias y filosofías podría ser: tu eres, quien deberías ser. Sin embargo, eso no solo es una ilusión, no tienes que ser lo que deberías ser o como deberías ser, basta con que seas, y no hablemos de ser tu, hablemos de ser.

Cuando alguién dice: “Yo soy”, se afirma que hay un “Yo”, dentro un cuerpo, un ente que cree dominar todo dentro del cuerpo, incluyendo espíritu, pensamiento y demás, sin embargo, hay que aclarar un asunto: Cuando una persona sueña, el control no lo tiene la consciencia, el control pertence a la parte que esta soñando, es decir, aquella parte inconsciente que no controlamos.

Es entonces cuando surge la batalla por la mente, una batalla indivual que cada quien debe librar, debemos separarnos del Yo, porque el Yo, el cuerpo, la mente, la posible alma, son cosas separadas, cuando el cuerpo se enferma, no controlamos las defensas del cuerpo, cuando el alma percibe el enfado del cuerpo, a veces ni siquiera controlamos la situación, cuando encontramos un juicio lógico, entonces surgen ideas acerca de como debemos ser, ahí es en donde el primer batallón dispara.

No hay un como, no hay un “debe ser”, solamente hay un ser, un estado de tranquilidad, un estado de justicia y verdadero equilibrio, el como, es un asunto lógico que siempre esta cambiando, sin embargo el ser, es injugzable y naturalmente busca el bienestar, para ganar la batalla por la mente es necesario.

- Ser, en vez de deber, cuando debemos, no somos y cuando somos, no debemos. Hay que ser aquellos que disfrutan una buena comida, no ser aquellos que deben disfrutar de una buena comida. Y si la “buena comida” no nos gusta, entonces somos verdaderas vidas que podemos decir: “Esto no me gusta!”

- Es necesario aceptar que la verdad es que no hay verdad, la objetividad es una ilusión, no se puede ser totalmente objetivo cuando somos sujetos individuales, por el simple hecho de que el universo entero es infinito. Sin embargo, una vez que aceptamos que somos imperfectos, podemos encontrar la escencia perfecta del ser, podemos abstraer nuestra parte física/biológica y juzgarnos como si fueramos terceras personas, es entonces, cuando puede haber verdad y objetividad.

- Por último, hay que prescenciar, es decir, estar presentes en escencia, en cada momento de la vida, incluso al dormir, sentir el aire, el agua, el piso, “nuestro” cuerpo, sentir intensamente todo lo sensible de este universo, de este modo, podremos vivir y ser al mismo tiempo, el tiempo no pasará, y podremos ser más allá del cuerpo, más allá del Yo, más allá del tiempo.